Turquía
Estambul no es la capital, pero es el corazón de Turquía. En la encrucijada de Europa y Asia, la historia bizantina se fusiona con el esplendor otomano, y la herencia oriental con la urbanidad moderna. Una ciudad donde el pasado y el presente se fusionan de forma impresionante.

Idioma oficial
turco
Ciudad capital
Ankara
Forma de gobierno
república
Área
783.562 km²
población
85.372.377
divisa
lira
Establecimiento
29 de octubre de 1923
código de área telefónica
+90

Estambul – Ciudad entre mundos
Estambul no es una ciudad a la que simplemente se viaja: abruma, seduce y cuenta una historia.
Situada entre Europa y Asia, entre la tradición y la modernidad, antaño fue capital de tres imperios y hoy es una potencia urbana con un resplandor cultural ininterrumpido.
Historia en piedra: entre Santa Sofía y Sultanahmet
Pasear por el distrito de Sultanahmet es como recorrer 1.700 años de historia mundial:
Santa Sofía, que en su día fue una iglesia y ahora es una mezquita y un museo, se erige como un símbolo arquitectónico del cambio de culturas y épocas.
Frente a ella se alza la Mezquita Azul, una maravilla de la arquitectura otomana, famosa por sus armoniosas proporciones y su interior de azulejos azules.
El vecino Palacio de Topkapi cuenta la historia de la vida de los sultanes, y la Cisterna Basílica, un mar subterráneo de columnas de ingeniería bizantina.
Esta densa concentración de monumentos convierte el centro histórico de Estambul en uno de los espacios urbanos más impresionantes de Europa y en Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.
Vida urbana entre bazar, Bósforo y hotel boutique
A pesar de toda su historia, Estambul es ante todo una cosa: vibrante.
La calle comercial İstiklal Caddesi conecta el centro histórico con el moderno distrito de Beyoğlu, pasando por fachadas Art Nouveau, galerías, cafés y boutiques.
En Karaköy y Balat, el arte callejero se fusiona con las casas de madera otomanas y, en las pequeñas tiendas, se reinventa el diseño anatolio.
¿Y por la noche? Bares en azoteas con vistas al Cuerno de Oro, jazz en un patio o simplemente un té junto al agua. El paseo del Bósforo, con sus villas y palacios frente al mar, conduce a un mundo donde Europa y Asia se saludan.
Un paseo en barco, especialmente al anochecer, es más que una visita turística: es Estambul en su forma más poética.
Cocina y cultura: hospitalidad con buen gusto
Estambul se nutre de sabores. La gastronomía de la ciudad no es un espectáculo secundario, sino el escenario principal.
Meze, köfte, pescado a la parrilla, baklava, moca, especias, yogur, granada: la diversidad de influencias otomanas, levantinas y anatolias es una experiencia en sí misma. Ya sea en un mercado histórico, en el casco antiguo o en una terraza escondida en una azotea: la hospitalidad no es un servicio, sino una actitud.
Estambul para grupos: flexible, diversa y fascinante
Ya sea un recorrido histórico, un recorrido arquitectónico, una excursión culinaria o un programa que explore el espíritu de otros tiempos, siempre vale la pena hablar de Estambul.
La ciudad es ideal para programas hechos a medida: de fácil acceso, con eficacia probada a nivel internacional y con raíces locales.
Quienes viajan aquí no viajan "a Oriente", sino al corazón de una ciudad cosmopolita que tiende puentes, tanto en sentido literal como figurado.
Historia en piedra: entre Santa Sofía y Sultanahmet
Pasear por el distrito de Sultanahmet es como recorrer 1.700 años de historia mundial:
Santa Sofía, que en su día fue una iglesia y ahora es una mezquita y un museo, se erige como un símbolo arquitectónico del cambio de culturas y épocas.
Frente a ella se alza la Mezquita Azul, una maravilla de la arquitectura otomana, famosa por sus armoniosas proporciones y su interior de azulejos azules.
El vecino Palacio de Topkapi cuenta la historia de la vida de los sultanes, y la Cisterna Basílica, un mar subterráneo de columnas de ingeniería bizantina.
Esta densa concentración de monumentos convierte el centro histórico de Estambul en uno de los espacios urbanos más impresionantes de Europa y en Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.
Vida urbana entre bazar, Bósforo y hotel boutique
A pesar de toda su historia, Estambul es ante todo una cosa: vibrante.
La calle comercial İstiklal Caddesi conecta el centro histórico con el moderno distrito de Beyoğlu, pasando por fachadas Art Nouveau, galerías, cafés y boutiques.
En Karaköy y Balat, el arte callejero se fusiona con las casas de madera otomanas y, en las pequeñas tiendas, se reinventa el diseño anatolio.
¿Y por la noche? Bares en azoteas con vistas al Cuerno de Oro, jazz en un patio o simplemente un té junto al agua. El paseo del Bósforo, con sus villas y palacios frente al mar, conduce a un mundo donde Europa y Asia se saludan.
Un paseo en barco, especialmente al anochecer, es más que una visita turística: es Estambul en su forma más poética.
Cocina y cultura: hospitalidad con buen gusto
Estambul se nutre de sabores. La gastronomía de la ciudad no es un espectáculo secundario, sino el escenario principal.
Meze, köfte, pescado a la parrilla, baklava, moca, especias, yogur, granada: la diversidad de influencias otomanas, levantinas y anatolias es una experiencia en sí misma. Ya sea en un mercado histórico, en el casco antiguo o en una terraza escondida en una azotea: la hospitalidad no es un servicio, sino una actitud.
Estambul para grupos: flexible, diversa y fascinante
Ya sea un recorrido histórico, un recorrido arquitectónico, una excursión culinaria o un programa que explore el espíritu de otros tiempos, siempre vale la pena hablar de Estambul.
La ciudad es ideal para programas hechos a medida: de fácil acceso, con eficacia probada a nivel internacional y con raíces locales.
Quienes viajan aquí no viajan "a Oriente", sino al corazón de una ciudad cosmopolita que tiende puentes, tanto en sentido literal como figurado.


